Modelitos imposibles, complementos inapropiados, colores y formas demasiado sosas o demasiado atrevidas... Todo esto y mucho más en las peor vestidas de los Globos de Oro 2011...

 

En toda ceremonia que se precie hay una red carpet por la cual desfilan las celebrities en plena batalla por conseguir que su modelito sea el más glamuroso del evento. Algunas apuestan por la clase, la discreción y el estilo, mientras que otras prefieren atuendos más arriesgados e innovadores. Lo que está claro es que algunas pasan el examen de la moda y otras no, nosotros nos quedamos con el grupo de las ‘suspendidas' en estilo.

Christina Aguilera, la protagonista de ‘Burlesque', apareció en la alfombra roja embutida en un diseño de Zuhair Murad. El extraño corte del vestido la hacía parecer un calamar o un intento de sirena entrada en carnes. El vestido no era adecuado para su cuerpo ya que el escote le quedaba horrible y el bajo de la falda le acentuaba (más si cabe) ese caderón que Dios le ha dado y que los bollos cultivan. Eso sí, acertó con la joyería de Lorraine Schwartz que era de lo más discreta.

 

 

Con Halle Berry tuve un dilema. La miraba y decía "wow, qué pedazo de mujer", pero al rato la volvía a mirar y decía: "buf, qué vestido tan horrible". Lo cierto es que Halle tiene cuerpo para ponerse lo que le venga en gana, cualquier cosa le sienta genial, pero al margen de su envidiable genética, el vestido de Nina Ricci no lucía tan bien como otras prendas que ha llevado anteriormente.

 

Heidi Klum para mí fue la peor vestida de todas. Escogió un psicodélico vestido de Marc Jacobs. La prenda en sí ya no me convence, pero encima para un evento de etiqueta y en invierno, desentonó como ninguna. Este atuendo es ideal para un cóctel veraniego (primaveral si me apuras) de media tarde, no para la gala de los Globos de Oro por Dios.

 

 
Jennifer Love Hewitt, la actriz de ‘Entre fantasmas', vistió demasiado clásica y voluminosa en esta ocasión. El corte del escote de la pieza de Romona Keveza no le caía nada bien. Si os fijáis en la foto parecía un pañuelo arrugado o una servilleta con su tope y todo. Con lo que ha adelgazado esta chica, podría haberse vestido mucho más actual, luciendo piernas o, por lo menos, con una prenda menos arcaica.

 

Jennifer López se confundió de década y se plantó con un vestido al más puro estilo ‘Estudio 54', que en su día hubiese arrasado, pero estamos en 2011, no en 1980. El diseño es de Zuhair Murad (¡la misma firma que el de Aguilera!). Por otra parte, el clutch y las joyas eran de Harry Winston. En esta ocasión los complementos salvan el desafortunado vestido que la cantante eligió.

La actriz Julianne Moore lució un vestido asimétrico de Lavin Frock. Parecía un disfraz de actriz de Bollywood, no entiendo demasiado bien a qué viene vestirse así en una gala como esta. Con la manga-bombacho y el escote cogido al cuello, la actriz no mostraba la sensualidad y el estilo al que nos tiene acostumbrados. Eso sí, su clutch dorado de Bulgari causó furor.

 

 

Megan Fox cada día es menos sexy. Se está quedando raquítica y se le ve un cabezón que ni Doraemon. Si a eso le sumamos este espantoso diseño rosa palo de Armani Privé, la chica pierde cualquier rastro de sensualidad. Con cara de pocos amigos, un vestido soso y demasiado apagado, posó ante los fotógrafos, la guinda del pastel es su tatuaje en el brazo con la cara de Marilyn, peor imposible.

 

La dulce Michelle Williams ha pasado de femenina a, directamente, parecer un chico. Con un vestido campestre de Valentino superó lo insuperable: su propio vestido amarillo canario de los Óscar de 2006. Bravo Michelle, ¡te has superado! A peor, sí, pero te has superado. Con los hombros caídos y un color a caballo entre nude y gris perla, la actriz lucía casi albina. Muy desacertada y demasiado de ‘estar por casa'.

Una asidua de los ranking de peor vestidas es la mejor/peor actriz Sandra Bullock. En esta ocasión escogió el mismo rosa palo soso que Megan Fox, pero su diseño era de Jenny Packham. La joyería que recubría el diseño caía sin desparpajo alguno creando un efecto visual de lo más insulso. Si a eso le añades el flequillo cleopátrico de Sandra la cosa no hace más que empeorar.

Y, en último lugar pero no mejor vestida que las demás, una de mis actrices favoritas; la especial y excéntrica Helena Bonham Carter. Helena visitó de Vivienne Westwood, un diseño dejado, kistch pero a la vez moderno y transgresor. El modelito era negro con encajes plateados, rojos y azules. Un tul negro cubría la falda mientras que el escote era asimétrico con un solo hombro cubierto. El pelo alborotado como siempre y un zapato de cada color. Realmente, no sé si debería estar en este ranking o en uno de genialidad estética pero, por si acaso, aquí os la dejo.

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